¿Qué es la madurez digital y por qué medirla?
La madurez digital es el grado en que la tecnología está integrada en la forma real de operar de una empresa: no cuántas herramientas ha comprado, sino qué parte del trabajo diario funciona sobre sistemas conectados, datos fiables y automatización en lugar de esfuerzo manual. Medirla importa porque convierte la idea difusa de «tenemos que digitalizarnos» en un punto de partida concreto: muestra qué áreas ya están sólidas, cuáles están frenando al resto y, por tanto, dónde la próxima inversión se amortiza antes. Sin una línea base, el presupuesto de digitalización suele ir a lo más visible en vez de a lo que más limita.